El Barcelona se enfrenta esta noche al Atlético de Madrid en la ida de las semifinales de la Copa del Rey, con el objetivo de llevarse a casa una ventaja significativa cara al partido de vuelta. Para llegar a la final, los culés tendrán que superar al rival más duro que queda en la competición, y el Atlético llega en buen momento.

Aunque el equipo de Diego Simeone cayó 1–0 en su último encuentro, días antes había arrollado al mismo rival, el Real Betis, por 5–0, mostrando un gran nivel ofensivo. Vencer a un bloque tan bien trabajado en defensa será difícil, por lo que el Barça debe centrarse en varias prioridades.

Primero — acertar en la finalización. Con el sistema de Hansi Flick el Barcelona suele generar muchas oportunidades: el ataque ha acumulado altos xG en partidos recientes y crea ocasiones con frecuencia. El problema es convertirlas en goles. Frente a un equipo tan sólido defensivamente como el Atlético, cada oportunidad vale su peso en oro, y los azulgrana tienen que asegurar que sus acciones ofensivas terminen en gol para lograr una ventaja global.

Segundo — neutralizar la amenaza física de Alexander Sørloth. El Atlético dispone de varias opciones ofensivas — Ademola Lookman, Julián Álvarez y Sørloth entre ellos — pero el noruego destaca por su juego aéreo y su poder físico, que a menudo complica a las defensas rivales. ya suma siete goles en la liga esta temporada, y el Barcelona está entre sus rivales favoritos. Cómo planee Flick añadir contundencia al sistema defensivo para frenar su influencia será clave; Ronald Araújo aparece como una alternativa para esa tarea.

Tercero — mejorar la defensa por las bandas. La pareja central Eric García–Pau Cubarsí ha mostrado estabilidad últimamente: han funcionado bien con la trampa del fuera de juego, coordinan y juegan el balón con solvencia. Sin embargo, las mayores preocupaciones del equipo llegan por los laterales y las zonas exteriores.

Alejandro Balde ha brillado en ataque, pero su posicionamiento tan adelantado deja espacio para contragolpes a sus espaldas. En el primer encuentro es probable que tenga a Giuliano Simeone en su banda, por lo que sus esfuerzos defensivos serán más determinantes que de costumbre. Además, está la incógnita de Jules Koundé: esta temporada no está al nivel esperado, con movimientos menos enérgicos, lectura de juego mejorable y pases imprecisos. Seguramente tendrá que lidiar con un agresivo Lookman y requiere subir mucho su rendimiento.

La manera en que los laterales corten las jugadas por las bandas y taponen las salidas rivales será decisiva el jueves, sobre todo por la dependencia del Atlético en sus extremos.