El 7 de junio de 1953, el antiguo estadio de Les Corts fue escenario de una de las victorias más contundentes de Barcelona. En la ida de las semifinales de la Copa del Generalísimo, el Barça dirigido por Fernando Daucik goleó al Atlético de Madrid por 8-1 en casa.
Desde el inicio, el equipo mostró confianza y velocidad en ataque. A los cinco minutos, Basora pasó a César, quien ocupaba la posición de delantero centro; con una hábil media vuelta, superó al portero y abrió el marcador. Diez minutos después, Moreno protagonizó una gran jugada personal, superando defensas dentro del área para marcar el segundo gol.
El Atlético anotó tras un error defensivo, pero poco después Moreno marcó el tercero tras driblar a tres rivales y disparar con la zurda. En el minuto 38, Kubala transformó un penalti por manos en el área.
En la segunda mitad, Barcelona continuó dominando. Basora y Kubala intercambiaron pases que acabaron en el quinto y sexto goles. Más tarde, Basora asistió a Kubala para el séptimo tanto. Y un minuto antes del final, Kubala prefirió pasar en vez de chutar, asistiendo a Basora para el octavo gol.
En la vuelta, el Atlético ganó 2-1, pero el Barça avanzó a la final donde derrotó 2-1 al Athletic de Bilbao en el estadio de Chamartín, proclamándose campeón. Esta semifinal quedó como una de las páginas más destacadas en la historia del club en Les Corts.