Antes de los octavos de final del Mundial entre Inglaterra y México, el entrenador Thomas Tuchel debe decidir quién ocupará el extremo izquierdo.

Anthony Gordon, nuevo jugador del Barcelona, entró desde el banquillo contra República Democrática del Congo y dio dos asistencias a Harry Kane, ayudando a una remontada 2-1. Con 25 años, atraviesa su mejor momento en el torneo.

Esta posición ahora está en disputa real. Marcus Rashford, con más experiencia internacional y mejor registro goleador, parecía la opción segura, pero la velocidad, presión e intensidad de Gordon hacen la elección mucho más compleja.

Este estilo agresivo es valorado por los aficionados del Barça y es justamente el perfil que busca Tuchel: alta disciplina táctica y trabajo defensivo sin balón. La altitud del Estadio Azteca también puede favorecer la energía física y las carreras constantes de Gordon.

Tuchel aún no define su once ideal, habiendo hecho diez cambios en cuatro partidos del Mundial, lo que mantiene abierta la competencia. Gordon eligió el momento justo para demostrar su valía, aportando servicio y frescura en el momento crucial.

Aunque una aparición destacada como suplente no asegura un puesto titular, Gordon ha convertido esta decisión en un verdadero dilema. Su Mundial sigue en ascenso, y sigue aportando valor significativo al equipo de Inglaterra.