Barcelona se prepara para el partido de ida de cuartos de final de la Champions contra Atlético de Madrid en el Camp Nou sin sus habituales pivotes defensivos Frenkie de Jong y Marc Bernal, ambos lesionados. Esta situación obliga a Hansi Flick a decidir quién acompañará a Pedri en el doble pivote.
La opción más lógica es Eric García, quien ya jugó en esa posición ante el Atlético en La Liga y ha demostrado su polivalencia en otras ocasiones. Sin embargo, su rendimiento reciente mostró cierto desacople, lo que abre paso a otros candidatos.
Entre las alternativas están Marc Casadó, fiable pero casi sin protagonismo esta temporada, y Gavi, jugador de confianza para Flick pero aún en proceso de recuperación y sin experiencia previa como titular en esa posición. Estas dudas reflejan los problemas internos que pueden afectar el esquema y el ritmo de juego del Barça contra el Atlético.
En primer lugar, la ausencia de De Jong y Bernal reduce la estabilidad en la medular, forzando ajustes tácticos que pueden modificar el equilibrio defensivo y ofensivo del equipo.
En segundo lugar, la versatilidad de García resalta la importancia que tiene para el entrenador contar con jugadores adaptables dadas las exigencias del calendario y el riesgo de lesiones.
Finalmente, apostar por Gavi o Casadó muestra la intención de mantener la intensidad en el centro del campo, pese a que ambos aún no tienen ritmo competitivo suficiente para la titularidad, un aspecto esencial para afrontar la exigencia del rival en Europa.
Por tanto, la decisión de Flick para el pivote no solo marcará la estrategia inmediata, sino que también afectará el desarrollo y la dinámica de la plantilla a lo largo de la competición.