El inicio de la pretemporada de Barcelona con Hansi Flick tendrá como protagonista la integración progresiva de Hamza Abdelkarim en el primer equipo. El delantero de 18 años, firmado tras una cesión destacada durante la segunda mitad de la pasada temporada, será incluido regularmente en las convocatorias del curso 2026/27.

Durante la temporada pasada, Abdelkarim jugó principalmente con el equipo Sub-19, pero su rol cambia tras la salida de Robert Lewandowski. Flick contempla al egipcio como un delantero referencia clásico, que cubre el vacío dejado por el polaco tras no renovar contrato. A diferencia de otros atacantes más veloces y móviles como Ferran Torres o posiblemente Julián Álvarez, Abdelkarim aporta altura, fuerza para proteger el balón y dominio aéreo, generando espacios para sus compañeros.

Un episodio clave que ejemplifica el potencial de Abdelkarim fue su participación con Egipto en el Mundial 2026. Si bien no fue titular habitual, demostró capacidad para competir a nivel élite, lo que justifica que Flick lo considere no solo un recambio sino una opción táctica para momentos donde el equipo necesite solidez física en tres cuartos de campo.

Desde el punto de vista táctico, su incorporación amplía las variantes ofensivas de Flick. Antes, la tercera opción quizá era un delantero versátil y técnico como Álvarez, pero con Abdelkarim, Barcelona gana una alternativa para afrontar partidos en los que se requiera juego más directo y presencia aérea, útiles para remontadas o para gestionar el balón en campo rival.

Abdelkarim también competirá con Ignasi Quer y Víctor Barberà del Barça Atlètic; sin embargo, a diferencia de ellos, ya está preparado para alternar con el primer equipo, lo que refleja la alta valoración del club y la estrategia de Flick de diversificar las opciones en ataque. Además, con varios jugadores claves ausentes al comienzo de la pretemporada por sus compromisos en la Copa del Mundo, el joven egipcio tendrá una oportunidad privilegiada de mostrar su nivel en entrenamientos y amistosos.

De cara a la temporada, es previsible que Abdelkarim amplíe progresivamente sus minutos. En situaciones que demanden dureza física y juego aéreo, será un recurso fundamental como suplente. Esto aportará mayor flexibilidad táctica al Barcelona de Flick en 2026/27 y añadirá una nueva dimensión a su ofensiva.