Carles Agustí, responsable del programa electoral de Víctor Font, presentó un ambicioso plan para el Barça femenino: desarrollar una estructura propia con dirección, presupuesto e ingresos independientes.
El objetivo es multiplicar el presupuesto en cinco años hasta alcanzar unos 60 millones de euros. Esta ambición se sustenta en potenciar el merchandising, el marketing y las experiencias digitales dirigidas a una audiencia global de 400 millones de seguidores.
Además de la expansión económica, el proyecto afronta problemas similares a los del fútbol masculino, como la falta de rigor financiero y dificultades en el mercado de fichajes. También se propone reforzar la Masía femenina, que ya forma jugadoras de nivel mundial, con más estructura, presupuesto y profesionales para asegurar su crecimiento deportivo.
En el aspecto financiero, se plantea luchar por una normativa de fair play financiero diferenciada que permita al fútbol femenino competir en igualdad. Agustí subraya que el Barça debe consolidar el femenino como una entidad con identidad y autonomía dentro del club.
Con esta estructura autónoma y la elevación significativa del presupuesto, el Barça femenino podrá no solo evitar errores del fútbol masculino, sino también afianzarse como uno de los mejores clubes femeninos del mundo.