La final del Mundial 2026 en Nueva York, disputada entre España y Argentina, mostró una conexión notable entre dos generaciones de futbolistas formados en La Masia. Protagonistas fueron Lionel Messi y Lamine Yamal, representantes de diferentes épocas pero unidos por un mismo club y filosofía.

Messi llegó a La Masia en el año 2000 con 13 años y ascendió por todas las categorías juveniles hasta convertirse en uno de los futbolistas más destacados de la historia. Lamine Yamal ingresó en 2014, completando su formación en el fútbol base azulgrana y ganando reconocimiento como uno de los talentos precoces más importantes a nivel mundial.

Junto a Messi y Yamal, en la final también participaron otros graduados de La Masia: Pau Cubarsí, Dani Olmo, Marc Cucurella, Eric García, Alejandro Grimaldo y Gavi. Todos ellos se desarrollaron bajo la misma metodología y filosofía de juego del club, que prioriza el desarrollo técnico y el estilo desde las primeras etapas.

Pau Cubarsí llegó desde Girona en 2018 para las categorías infantiles y su progresión ha sido constante. Dani Olmo comenzó en La Masia en 2007 con nueve años antes de ampliar experiencia en Croacia. Marc Cucurella fichó en 2012 para Infantil y debutó con el primer equipo. Eric García ingresó como benjamín en 2008, luego se fue al Manchester City y después regresó. Alejandro Grimaldo llegó en 2008 desde Valencia para luego continuar su carrera en Benfica. Gavi aterrizó en La Masia con 11 años en 2015 y rápidamente se convirtió en pieza clave del primer equipo.

Víctor Muñoz, que pasó por La Masia entre 2014 y 2017, es también uno de los jugadores formados en la academia que continúa su carrera profesional.

La final del Mundial reafirma que La Masia no solo forma talentos aislados, sino generaciones completas capaces de rendir al máximo nivel. Messi representa el legado de la academia, mientras que Lamine Yamal simboliza el presente y el futuro.

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, estuvo presente en Nueva Jersey, resaltando la relevancia de este acontecimiento para el club. La metodología de La Masia sigue influyendo en el desarrollo global del fútbol y sirve como modelo para muchas academias alrededor del mundo.