Raphinha, ausente por lesión, viajó al Metropolitano para acompañar y animar a sus compañeros en el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League. Según Sport.es, al finalizar el encuentro, el brasileño lanzó duras críticas hacia el arbitraje y definió el partido como un «robo».

El exazulgrana destacó las numerosas decisiones polémicas, incluyendo la falta de tarjetas amarillas a Atlético a pesar de múltiples faltas y cuestionó especialmente la expulsión directa de Eric García, que dejó al Barcelona con diez jugadores en momentos decisivos.

Raphinha expresó que percibía un miedo por parte del árbitro a que el FC Barcelona pudiera pasar ronda, lo que, según él, influyó en su actuación. Otros jugadores como Gavi y Dani Olmo también comentaron que, aunque el equipo mereció avanzar, las decisiones arbitrales marcaron la diferencia.

En contraste, el portero de Atlético, Juan Musso, calificó de «locura» hablar de robo y defendió que el triunfo fue justo en el campo.

Este análisis muestra cómo, a pesar de la excelente actuación de Barcelona, las controversias arbitrales y expulsiones cruciales impactaron en el resultado y la eliminación del club.

La postura de Raphinha subraya la influencia del aspecto psicológico y la importancia de un arbitraje justo en partidos determinantes. Para los seguidores blaugranas, esto advierte sobre la necesidad de estar preparados para enfrentar escenarios difíciles en La Liga y futuros desafíos internacionales, donde la concentración y justicia en el juego serán vitales para lograr el éxito.