Barcelona es el equipo con más expulsiones en la UEFA Champions League durante la última década, acumulando 12 tarjetas rojas desde 2016. Esta cifra pone de manifiesto problemas recurrentes en disciplina y estilo de juego en la máxima competición europea.

Desde que Hansi Flick asumió el mando en verano de 2024, el club catalán ha recibido cuatro expulsiones, incluida la de Pau Cubarsí en los cuartos de final de la Champions 2025/26 contra Atlético de Madrid. También fueron expulsados Eric García y Ronald Araújo en la campaña actual.

Las frecuentes tarjetas rojas están asociadas al estilo arriesgado con una línea defensiva adelantada que emplea el Barcelona, lo que aumenta las faltas en zonas peligrosas del campo. Varias expulsiones se dieron en la primera parte, lo que complicó los partidos para el equipo. Flick ha pedido evitar protestas a los árbitros e incluso retira jugadores clave para no exponerlos a amarillas y posteriores expulsiones.

Del análisis surgen tres conclusiones principales. Primero, el estilo de Flick requiere equilibrar ataque y disciplina para no quedar en inferioridad numérica. Segundo, las expulsiones tempranas evidencian la necesidad de mayor concentración y preparación mental, especialmente en jugadores jóvenes. Tercero, la elevada sanción disciplinaria limita las opciones tácticas del técnico ante la baja de futbolistas por expulsión.

Por ende, Barcelona debe ajustar su disciplina táctica para mantener la competitividad en Champions. Los seguidores deben estar conscientes de que perder jugadores clave por expulsiones en partidos decisivos complica las posibilidades de éxito continental.