Si ambos clubes superan sus eliminatorias de octavos, Barcelona y Atlético de Madrid se verán las caras en los cuartos de final de la Champions League. En apenas 15 días, del 4 al 14 de abril, disputarán tres encuentros: uno de La Liga en el estadio del Atlético y dos de la Champions, primero en el Camp Nou y luego en el Metropolitano.
El Barça llega con la motivación extra de revancha tras su dura derrota en la Copa del Rey, donde perdió 4-0 en Madrid y estuvo cerca de forzar la prórroga en el partido de vuelta. Además, tienen una cuenta pendiente histórica, pues en sus anteriores dos cruces en cuartos de Champions (temporadas 2013-14 y 2015-16), fue el Atlético quien avanzó a semifinales.
Una victoria en esta eliminatoria permitiría al Barça avanzar en Europa y superar la barrera psicológica que supone enfrentarse al Atlético. Para el técnico Hansi Flick, estas citas serán una gran prueba para demostrar el progreso del equipo.
El intenso calendario y la importancia de estos partidos atraen la atención mundial. Para el Barça, esta serie representa la oportunidad de corregir errores pasados y reafirmarse como uno de los grandes de Europa.