Barcelona ha alcanzado uno de sus principales objetivos financieros para el mercado estival de 2026 al volver a la regla 1:1 de LaLiga, que permite inscribir nuevos fichajes usando los fondos sin restricciones. Aunque ni Joan Laporta ni Javier Tebas lo anunciaron públicamente, el club fue informado de manera extraoficial, resolviendo problemas de inscripción que había tenido anteriormente.

Para lograr esta situación, el club aumentó ingresos mediante nuevos patrocinadores y mantuvo un control estricto sobre el gasto en fichajes. Ahora tiene derecho a reinvertir totalmente los ingresos de las ventas de jugadores. Por ejemplo, ya obtuvo 11 millones de euros por Ansu Fati y 3 millones por Iñaki Peña. Si se concreta la venta de Casadó por 30 millones, el club podrá destinar íntegramente esa cantidad a nuevas incorporaciones.

Anteriormente, sin esta regla, solo podía disponer de la mitad o una cuarta parte de esas sumas, según las condiciones. Además, el club ha generado un ahorro de 58 millones de euros en masa salarial tras la salida de jugadores como Robert Lewandowski y Ansu Fati. Esta cifra podría aumentar con la salida prevista de Ter Stegen y Casadó. Estos avances permitieron fichar a Gordon y competir por Julián Álvarez, operaciones de elevado coste.

Para Barcelona, entrar en la regla 1:1 significa mayor libertad financiera y menos problemas para inscribir jugadores, que afectaron negativamente en mercados anteriores, como en los fichajes de Dani Olmo y Pau Víctor. De este modo, el club podrá operar con normalidad en el mercado del verano de la temporada 2026/27 bajo la regulación de LaLiga.