El FC Barcelona desea mantener a Ferran Torres, pero la renovación de su contrato se retrasará hasta septiembre, tras el cierre del mercado de verano.

El motivo del aplazamiento es financiero y no deportivo. Actualmente, el club da prioridad a las inscripciones y operaciones de transferencias, lo que ha pospuesto la extensión del contrato de Ferran. Según AS, Barcelona debería abonar 7 millones de euros al Manchester City si el delantero español amplía su vínculo actual.

Esta cláusula hace especialmente importante el momento para cerrar cualquier renovación, considerando la necesidad del club de cumplir con las normas financieras y de Fair Play en cuanto a límites salariales y equilibrio presupuestario.

La prioridad de Barcelona es completar la planificación de la plantilla e inscribir a los nuevos fichajes, incluyendo a Anthony Gordon, Karim Adeyemi y el esperado nuevo delantero centro. Solo tras finalizar estas operaciones volverán al tema del contrato de Ferran.

El plan actual es esperar hasta septiembre, cuando el mercado esté cerrado y el club tenga una visión más clara de su situación salarial, para evitar riesgos relacionados con el incumplimiento de límites financieros.

Sin embargo, existe el riesgo de que esta demora pueda generar dudas en el jugador, especialmente considerando el interés firme del París Saint-Germain. El club francés aún no ha contactado formalmente a Barcelona, pero su interés persiste y podría influir en el futuro a largo plazo de Ferran en el Camp Nou.

Desde la perspectiva de Barcelona, supone un equilibrio delicado. Valoran al jugador y quieren que se quede, pero la prioridad es respetar la normativa financiera y completar las inscripciones clave. Al mismo tiempo, pedir a un jugador productivo que espere mientras se inscribe a otro delantero no refleja una fuerte muestra de confianza.

La situación sigue siendo delicada, y las decisiones dependerán del director deportivo Deco, quien está gestionando las negociaciones.