Unos 10 000 aficionados del Newcastle han llegado a Barcelona para apoyar a su equipo en el partido de vuelta de los octavos de final de la Champions League contra el FC Barcelona. Aunque solo cerca de 2 900 seguidores disponen de entradas oficiales, la cantidad de fans desplazados supera con creces esos números.

Los hinchas se han congregado especialmente en la plaza Reial, donde corean cánticos y consumen cerveza de forma festiva. El ambiente es optimista, con la esperanza de que su equipo pueda remontar, aunque saben que eliminar al Barça será muy complicado.

El encuentro ha sido declarado de alto riesgo, por lo que se han intensificado las medidas de seguridad para evitar problemas y controlar la reventa de entradas. Los Mossos d'Esquadra acompañan a los seguidores ingleses que se desplazan en grupos hacia el Spotify Camp Nou.

El notable número de fans del Newcastle ha creado un ambiente especial en la ciudad, llamando la atención tanto de locales como de visitantes. Esto muestra cómo la presencia de aficionados foráneos puede influir en la experiencia futbolística en Europa y cambiar la dinámica tradicional en los estadios.