La activa política de fichajes del Barcelona antes del mercado de verano 2026 ha generado dudas sobre cómo el club puede gastar mientras busca un préstamo de €400 millones para culminar el Camp Nou.

La explicación principal es que las normas financieras de La Liga que regulan transferencias y salarios están separadas de los acuerdos de financiación del estadio. El préstamo de €400 millones para las obras del estadio es independiente y no afecta los límites presupuestarios deportivos.

Según MARCA, el Barcelona ha vuelto a cumplir la regla 1:1 de La Liga, lo que permite al club invertir acorde a sus ingresos generados. El incremento de ingresos por patrocinios y la actividad en el Spotify Camp Nou ha elevado el presupuesto por encima de €1.000 millones, con una previsión de llegar a unos €1.200 millones para la temporada 2026/27.

Además, el club ha liberado espacio salarial con salidas como Robert Lewandowski, Clément Lenglet, Ilkay Gündogan y Sergi Roberto. Potenciales salidas de altos salarios como Ansu Fati y Marc-André ter Stegen contribuyen a dicha flexibilidad.

La financiación del Camp Nou se estructurará mediante ingresos futuros generados por localidades VIP, hospitalidad, ingresos del museo, derechos de denominación y nuevos acuerdos comerciales, separando esta deuda de la relacionada con fichajes.

La Liga evalúa presupuestos de salarios y fichajes por separado de las deudas infraestructurales, lo que permite a Barcelona libertad operativa en el mercado.

La contratación de Anthony Gordon por €80 millones es un ejemplo de esta flexibilidad financiera. Sin embargo, mantener la disciplina en el presupuesto salarial es necesario para alinear las operaciones con el plan deportivo.

El retorno a la regla 1:1 ofrece al Barcelona margen para reforzar la plantilla, pero la gestión financiera cuidadosa es crucial para evitar retrocesos. Esto permite avanzar simultáneamente en la remodelación del estadio y en la construcción deportiva.