El árbitro polaco Szymon Marciniak habló sobre su actuación en la semifinal de la Champions League entre Inter de Milán y Barcelona, que terminó con victoria italiana 4-3 en la prórroga. Marciniak admitió que VAR intervino en dos ocasiones para corregir decisiones suyas inicialmente favorables al Barcelona.

Primero, señaló un penalti sobre Lautaro Martínez que confirmó después de consultar el VAR. Luego, anuló un penalti a favor de Lamine Yamal por considerar que la falta fue fuera del área. Según el árbitro, ambas decisiones inicialmente beneficiaron a los azulgranas pero el VAR corrigió con objetividad.

Además, en Barcelona hubo molestias por una posible mano de Acerbi y una falta de Dumfries antes del gol rival, situaciones que Marciniak no mencionó. Estos momentos añadieron controversia al arbitraje del partido.

Desde el análisis, primero, el uso del VAR para rectificar decisiones determinantes demuestra cómo la tecnología influye decisivamente en partidos clave. Segundo, la combinación de juicio arbitral y revisión tecnológica tiende a equilibrar errores y aportar justicia al juego. Tercero, para Barcelona, es imprescindible reconocer que el VAR puede afectar tanto positiva como negativamente, influyendo en la preparación mental y táctica.

En conclusión, las declaraciones de Marciniak esclarecen las dificultades del arbitraje en semifinales de Champions y revelan que el VAR puede ser un factor doble, reforzando la complejidad de la competición y lo que ello implica para el Barça y sus seguidores.