En el partido entre Barcelona y Atlético de Madrid, se produjo una jugada polémica entre Fermín López y el portero atlético Juan Musso. Fermín sufrió un fuerte golpe en la cara que provocó un sangrado intenso y la paralización momentánea del juego para recibir atención médica.
Según el exárbitro Juan Andújar Oliver, que analizó la acción para RadioEsadio y Onda Cero, la jugada corresponde a un penalti, independientemente de si Musso tuvo intención o no. Destacó que el jugador del Atlético impactó con los codos por delante, lesionando a Fermín.
A pesar de los reclamos del Barcelona, el árbitro Clément Turpin y el VAR no señalaron falta alguna, lo que generó críticas de expertos y seguidores. Fermín pudo continuar en el campo tras la asistencia.
Desde el punto de vista analítico, esta jugada demuestra la relevancia de decisiones arbitrales precisas en encuentros decisivos. Haber concedido el penalti podría haber cambiado el curso del partido y su desenlace. Además, una lesión en un jugador clave influye en la táctica y la gestión del equipo.
Para el Barcelona, que no se señalara esta falta supone un llamado a mejorar la arbitrariedad en la Champions, mientras que para los hinchas es una muestra de cómo los pequeños detalles pueden ser determinantes en el fútbol de élite.