Por información de medios españoles, muchos jugadores que disputan la final del Mundial 2026 entre España y Argentina han estado en el radar de la dirección deportiva del Barcelona durante bastante tiempo.

Entre los argentinos, el centrocampista Giovani Lo Celso despertó interés en 2019 cuando brillaba en el Betis. Aunque acabó en el Tottenham, su nombre volvió a sonar en el mercado en 2023. El delantero Lautaro Martínez, del Inter de Milán, fue considerado para reforzar el ataque entre 2019 y 2021, aunque las negociaciones no prosperaron debido al alto coste.

El veterano defensa Nicolás Otamendi fue vinculado en 2020, cuando el Manchester City buscaba su salida. Finalmente fichó por el Benfica, mientras que el Barça optó por Iñigo Martínez. En 2025, Otamendi fue también evaluado como alternativa defensiva.

Cristian Romero llamó la atención en 2022 tras consolidarse en el Tottenham, pero el precio exigido de 70 millones de euros bloqueó su llegada.

En cuanto a españoles, Alejandro Grimaldo fue seguido para volver a Barcelona como competencia para Alejandro Balde en la temporada 2022-23, pero firmó con Bayer Leverkusen. Martín Zubimendi fue considerado desde 2022 como potencial sustituto de Sergio Busquets, aunque su cláusula y la postura de la Real Sociedad frenaron las negociaciones.

El joven Marc Pubill fue observado durante la temporada 2023-24 tras destacar con el Almería y en los Juegos Olímpicos, al igual que Álex Baena, a quien el club consideró en 2024 como opción para el futuro.

Este seguimiento constante refleja la intención de Barcelona de mantener un plantel competitivo, combinando juventud y experiencia, pese a los retos económicos actuales.