La Masia siempre ha sido considerada un activo fundamental del FC Barcelona, y su importancia ha crecido en medio de la recuperación deportiva y financiera que atraviesa el club.

Especialistas en finanzas deportivas, marketing y desarrollo de jugadores señalan que La Masia es clave en la estrategia a largo plazo de Barcelona. En lugar de depender de fichajes costosos, el club se ha reconstruido alrededor de talentos formados en casa, logrando éxito deportivo y sostenibilidad económica.

Según Pedro Weber, experto en finanzas deportivas, la situación actual de Barcelona refleja el valor de producir futbolistas élite internamente. Destaca que desarrollar estos jugadores es una de las inversiones más eficientes, generando retornos financieros significativos mientras se fortalece el primer equipo.

Un ejemplo claro de la influencia de La Masia está en la selección española de la Copa del Mundo, donde ocho jugadores del Barcelona participan, seis de ellos formados en la academia: Lamine Yamal, Pedri, Gavi, Pau Cubarsí, Dani Olmo y Eric García. El portero Joan García y el delantero Ferran Torres son jugadores del club, pero no surgieron de La Masia.

El experto en marketing deportivo Fabio Wolff señala que el éxito de los graduados de la academia en el escenario mundial fortalece la marca Barcelona, atrae socios comerciales, aumenta la participación de los aficionados y eleva el valor de los activos deportivos del club.

En el ámbito financiero, Barcelona ha logrado un avance notable. Según el informe Deloitte Football Money League 2026, el club generó €974,8 millones en ingresos durante la temporada 2024-25, situándose como el segundo club con mayores ingresos del mundo y superando con creces los €760,3 millones del año anterior.

Tras la salida de Lionel Messi en 2021, el club enfrentó dificultades financieras y aplicó diversos mecanismos para estabilizar sus cuentas. Ahora Barcelona está cerca de alcanzar la simbólica cifra de €1.000 millones en ingresos, solo superado por el Real Madrid.

La Masia sigue desempeñando un papel clave en la construcción de un modelo que combina el desarrollo de talentos con la estabilidad financiera, contribuyendo al estatus de Barcelona como uno de los principales clubes de fútbol del mundo.