El verano de 2026 marca cambios importantes en la plantilla de Barça Atlètic. El club ha anunciado oficialmente que cinco futbolistas no continuarán en el equipo filial la próxima temporada, ya que sus contratos finalizan el 30 de junio. Se trata de los delanteros Víctor Barberá y Joaquín Delgado, el extremo Òscar Ureña y los porteros Emilio Bernad y Ander Astralaga.
Barberá, de 21 años, finaliza su segunda etapa en el club. Regresó hace dos años tras jugar en Club Brujas, pero las lesiones limitaron su impacto. Aun así, terminó la temporada con buen nivel y fue importante en la lucha por el playoff de ascenso. Se prevé que continúe su carrera en el Real Valladolid.
Delgado, de 24 años, llegó cedido desde el filial del Real Oviedo en el mercado invernal. Su rendimiento fue notable, con siete goles en 16 partidos. A pesar del interés para su compra definitiva, no se llegó a un acuerdo, por lo que regresará a Oviedo, donde podría mantenerse después del descenso del club.
Ureña, de 23 años, se incorporó procedente del Girona en verano de 2024, pero las lesiones le impidieron brillar en su primer año. En la segunda temporada fue más protagonista, aunque no logró consolidarse como jugador diferencial. Al concluir su contrato, buscará nuevos horizontes.
En la portería también habrá cambios. Bernad, de 26 años, estuvo solo una temporada tras incorporarse poco después de firmar con Teruel para cumplir su sueño de jugar en Barcelona. Ahora probablemente continuará su carrera en el extranjero.
Astralaga, de 22 años, termina ocho años en la entidad. La última campaña estuvo cedido en Granada y ahora se marcha definitivamente tras formarse en la academia.
Estas modificaciones responden a la evolución natural de Barça Atlètic bajo la dirección de Juliano Belletti, abriendo paso a jóvenes promesas de La Masia. Se espera que en la próxima temporada los delanteros sean Òscar Gistau, Hamza Abdelkarim y la incorporación próxima de Ignasi Quer.
Estos movimientos reflejan la exigente competencia y altos estándares de La Masia, donde los jugadores que no logran consolidar su rol dan paso a nuevos talentos en busca de desarrollo hacia el primer equipo del Barcelona.