Barcelona se ha visto obligado a ralentizar su actividad en el mercado de fichajes del verano de 2026 debido a la participación de sus principales objetivos en la Copa del Mundo en Norteamérica. Los jugadores clave que influyen en este proceso son el delantero Julián Álvarez y el defensor Joao Cancelo, ambos compitiendo en el torneo y no disponibles para negociaciones.
Julián Álvarez confirmó recientemente su deseo de salir del Atlético de Madrid este verano, y Barcelona está preparando una oferta que probablemente presentará después de unas semanas. Una estrategia similar se aplica en las negociaciones por Joao Cancelo, cuyo fichaje el club intenta concretar con el saudí Al Hilal. Las charlas están pausadas por la situación deportiva incierta del club saudí y no se esperan avances inmediatos.
Las destacadas actuaciones de Cancelo en el Mundial han reforzado la convicción de Barcelona sobre la necesidad de ficharlo. El portugués está demostrando ser uno de los laterales más decisivos del mundo, consolidando su estatus. Para agilizar el traspaso, los catalanes están dispuestos a incluir al canterano Marc Casado, quien busca minutos regulares y probablemente dejará el club este verano.
Además, Barcelona sigue considerando otras opciones para fortalecer el ataque como alternativas a Álvarez. El experimentado delantero español Mikel Oyarzabal, también participante en el Mundial 2026, está centrado en el torneo y no da mucha importancia a los rumores de fichajes. Su experiencia en La Liga y la buena relación con jugadores del Barcelona en la selección española lo hacen un candidato viable, aunque de momento no se planean movimientos concretos.
Esta situación obliga al club a mostrar paciencia y esperar a que estos jugadores claves terminen su participación en el Mundial. Solo entonces el Barcelona retomará su estrategia para reforzar la plantilla de cara a la temporada 2026/27, poniendo énfasis en la defensa y el ataque.