El FC Barcelona ha establecido una restricción para los socios con abonos en la temporada 2026/27 que residen en el extranjero, especialmente aquellos que poseen la nacionalidad de países cuyos equipos visitan al Barça.
Según Vincent Pourreau, presidente de la Penya de Saint-Jéury en Francia, existe una cláusula que indica que “en partidos contra equipos fuera del Estado español no se podrá ceder el abono a personas que tengan la nacionalidad del equipo visitante”. Esto implica que un abonado francés no podrá ceder su abono a un amigo francés en partidos contra clubes como PSG, Lens o Lille.
El club justifica esta medida como lucha contra la reventa de entradas, pero dicha norma es cuestionada por su carácter discriminatorio, pues la nacionalidad no define el equipo al que apoya una persona.
Con anterioridad, el club reforzó medidas en el Camp Nou tras incidentes en el partido contra Eintracht Frankfurt, mientras que en el Palau Blaugrana aún hay problemas por la presencia de aficionados rivales entre seguidores culés, generando tensiones con clubes como Partizan, Zalgiris, Joventut y Lleida.
Estas medidas afectan a los abonados en el extranjero al limitar su capacidad de ceder sus asientos según la nacionalidad del rival. El club mantiene esta política para combatir la reventa, aunque genera críticas entre su base de seguidores.