Tras caer en los cuartos de final de la Champions League ante Atlético de Madrid, Barcelona presentó oficialmente una queja ante la UEFA sobre decisiones arbitrales en la eliminatoria. El presidente en funciones, Rafa Yuste, señaló momentos decisivos en el primer partido donde no se concedió un penalti claro ni se mostró una tarjeta roja a Marc Pubill.
El club alega que estos errores arbitrales causaron un daño deportivo y económico importante. Yuste subrayó que con la tecnología VAR disponible, faltas tan evidentes deberían haberse sancionado correctamente. Barcelona también manifestó su frustración por un penalti no concedido a Dani Olmo en el partido de vuelta y la expulsión tardía de Eric García, considerada polémica.
Desde una perspectiva analítica, en primer lugar, la existencia de un equipo arbitral de seis miembros y VAR no evitó errores graves, lo que puede disminuir la confianza en la justicia deportiva. En segundo lugar, el impacto económico derivado de una eliminación prematura de la Champions resalta la importancia de decisiones arbitrales acertadas, que afectan inversiones y fichajes.
Finalmente, la presentación de la queja de manera constructiva muestra el compromiso de Barcelona por mejorar los estándares arbitrales en el fútbol europeo. Esto representa un mensaje para la UEFA sobre la necesidad de revisar y perfeccionar los protocolos VAR para minimizar polémicas en el futuro y garantizar competiciones más justas.