El FC Barcelona ha igualado un registro negativo que hasta ahora solo poseía el Villarreal: encajar al menos un gol en 14 partidos consecutivos de la Champions League. Esta racha comenzó tras la victoria por 4-0 contra Borussia Dortmund el 9 de abril de 2025.
En estos encuentros, el conjunto azulgrana ha recibido 28 goles en 14 partidos, mientras que ha anotado 37, manteniendo un balance ofensivo favorable. No obstante, las deficiencias defensivas son evidentes, especialmente en las fases finales, como se vio en las semifinales de 2025, donde encajaron siete goles contra Inter de Milán.
En la temporada 2025/26, el Barça sufrió derrotas abultadas como el 6-1 frente a Olympiacos y el 4-1 contra Copenhague. Incluso en su campo, contra rivales como PSG y Chelsea, la defensa mostró fragilidad. Esta situación recuerda la racha similar que atravesó el Villarreal entre 2008 y 2021.
Primer análisis: la prolongada serie de goles recibidos indica problemas estructurales en la defensa que requieren ajustes tácticos. El cuerpo técnico debe buscar equilibrar mejor el juego ofensivo y defensivo para optar al éxito en Europa.
Segundo análisis: pese a su capacidad goleadora, la frecuencia en la que recibe goles incrementa la presión en la ofensiva y reduce el margen de error en rondas eliminatorias.
Tercer análisis: los próximos partidos decisivos, como los cuartos de final de Champions, exigen mejoras defensivas para evitar más tropiezos y aumentar las opciones de avanzar.
En conclusión, el Barcelona debe resolver con urgencia sus problemas defensivos para no superar el récord negativo del Villarreal y seguir siendo competitivo en Europa. Esta realidad es esencial para que los aficionados tengan expectativas ajustadas sobre el desempeño del equipo.