En Can Barça perdura una sensación combinada de disgusto e impotencia tras la derrota en la ida de las semifinales de la Copa en el Metropolitano. Los azulgrana quedaron claramente superados en la primera mitad por un Atlético de Madrid que impuso su superioridad.

En la segunda parte, varias decisiones controvertidas del árbitro Martínez Munuera dificultaron que el Barcelona recortara distancias y arrancara la operación de remontada. Jugadores como Eric García y De Jong mostraron su protesta ante el arbitraje.

Dani Olmo intentó insuflar ánimo a la afición con una publicación en Instagram en la que pidió crear un ambiente propicio en el Camp Nou para la vuelta. Olmo volvió a ser titular y completó los 90 minutos.

Al regreso de Madrid, Hansi Flick reprendió a la plantilla por la mala primera parte disputada en el Metropolitano y les trasladó que la imagen vista no corresponde a un equipo que aspira a ganar títulos y a estar en una final. El mensaje caló entre los jugadores.

En el vestuario ya existe la sensación de que remontar un 4-0 es una empresa extremadamente complicada, aunque se considera que es posible. Las peñas y sectores de la grada ya trabajan con la idea de preparar la atmósfera necesaria para intentar el vuelco en el Camp Nou.