La primera mitad del partido entre Barcelona y Newcastle mostró tanto fortalezas como debilidades del equipo catalán. El portero Cubarsí se mantuvo atento y realizó intervenciones decisivas en los primeros minutos, jugando un papel fundamental para contener al rival. Bajo presión, Joan García se mostró activo aunque expuesto a constantes amenazas desde las esquinas y rápidos contraataques.
La baja de Eric García llevó a Ronald Araujo al campo, quien supo cerrar eficazmente su carril y limitar a su rival directo. Por otro lado, João Cancelo mostró iniciativa ofensiva pero tuvo dificultades defensivas, especialmente frente al veloz Elanga.
Bernal y Pedri tuvieron un arranque complicado para adaptarse a la intensidad y agresividad del juego, lo que afectó el control y la velocidad de circulación de balón, indicando la necesidad de corregir estos aspectos para mejorar el rendimiento en la segunda parte.
En conjunto, los primeros 45 minutos dejaron claro que Barcelona debe buscar un equilibrio más sólido entre ataque y defensa, teniendo en cuenta las características individuales y el estilo del adversario. Los errores y las intervenciones destacadas generan un segundo tiempo cargado de intensidad y ajustes tácticos.