Wojciech Szczęsny, portero del FC Barcelona, se sinceró sobre su inesperado regreso al fútbol tras anunciar su retiro en agosto de 2024. Aunque inicialmente decidió dejar el deporte, firmó con el club catalán solo dos meses después para cubrir la baja por lesión de Ter Stegen.

En una entrevista para la revista "GQ", Szczęsny explicó que no tenía intención de jugar en ningún otro equipo que no fuera Barcelona, y fue esa llamada la que le hizo cambiar de opinión. Sorprendentemente, su primera temporada en el club la disputó gratis, devolviendo a la Juventus la compensación por la rescisión anticipada de su contrato.

El guardameta también habló abiertamente sobre sus dificultades para controlar el peso en el fútbol profesional. Los contratos incluyen sanciones económicas por aumento de peso, y aunque logró mantenerse dentro de los límites, reconoció haber batido un récord de porcentaje de grasa corporal en el Barça. Incluso recibió burlas en el vestuario, como la de Robert Lewandowski en la selección polaca.

Más allá de los retos físicos, Szczęsny relató su complicada infancia y la relación con su padre Maciej, también ex portero, quien lo humillaba públicamente y le causaba miedo. Además, desmintió que su destino como portero estuviera definido desde pequeño; él quería ser delantero, y fueron los entrenadores quienes eligieron su posición.

Este testimonio ofrece una visión poco común del mundo del fútbol profesional y demuestra que detrás del talento y la dedicación también existen temores e historias personales profundas.