El entrenador del Juvenil A del Barcelona en esa temporada 2003-04 era Juan Carlos Pérez Rojo. Messi disputó 37 partidos oficiales entre las categorías Juvenil B, Juvenil A, Barça C y Barça B, además de un amistoso con el primer equipo, anotando 35 goles. A pesar de su excelente temporada, el Barcelona no ganó la Copa del Rey juvenil, quedando eliminado por el Espanyol en la final.

Esta anécdota aporta una dimensión especial al desafío que enfrenta España en la final del Mundial 2026, mostrando la trayectoria y la temprana exhibición de talento del delantero argentino. La evolución de Messi desde aquella promesa hasta posicionarse como uno de los mejores delanteros de la historia es un viaje excepcional.

En el campo mundialista, Messi es más que un jugador destacado; es un reflejo de un desarrollo constante que se remonta a sus impresionantes inicios en el fútbol juvenil.