Uno de los deberes del Barça esta temporada es recuperar la solvencia y el nivel que mostraron en la pasada campaña en la demarcación de los laterales, una zona que hoy por hoy no encuentra estabilidad. Sin sacar conclusiones precipitadas ni buscar cabezas de turco, la primera parte ante el Atlético —por intensidad y por puesta en escena— dejó en evidencia muchos problemas, y buena parte de las 'fugas' vinieron por las alas: los dos laterales titulares estuvieron muy por debajo de lo esperado.

Si el curso anterior el rendimiento de Jules Koundé fue notable y participó activamente en labores ofensivas, esta campaña su nivel está lejos de aquel. No acaba de encontrar regularidad y, sobre todo, sus presiones y acciones defensivas se han quedado muy cortas respecto a lo que se pedía.

También existe preocupación por el nivel defensivo de Alejandro Balde. Los repliegues ante el Atlético dejaron mucho que desear: tanto a nivel táctico como en la intensidad de los duelos mostró que no atraviesa un buen momento de confianza. Lógicamente, Balde sigue siendo visto como un proyecto a largo plazo para el carril izquierdo, pero se espera más rendimiento inmediato.

Hace tiempo ya hubo un toque de atención para exigir algo más a las dos alas defensivas, pero por ahora no ha llegado la reacción ni la regularidad buscadas. Nadie duda del estatus de Balde ni de Koundé; la cuestión es que recuperen la fiabilidad que ofrecieron el año pasado.

Además, no hay que obviar que Cancelo no ha venido para sentar automáticamente a los titulares y tampoco está ofreciendo, de momento, el nivel defensivo necesario en partidos de gran exigencia. En el costado izquierdo también existe la opción de Gerard para rotar y aportar solvencia defensiva, dado que ya ha demostrado capacidad en labores defensivas.

Desde el staff técnico seguirán trabajando para recuperar la mejor versión de ambos jugadores, algo imprescindible de cara a citas importantes como la del Metropolitano y las eliminatorias de la Champions. La exigencia es máxima: no pueden repetirse errores del calibre del choque ante el Atlético. Más allá de eso, es fundamental armonizar de nuevo la presión arriba si se quiere mantener la línea avanzada.