El Barcelona se enfrenta a importantes problemas defensivos justo antes de partidos decisivos en la Liga de Campeones y en la liga doméstica. Los defensas principales, Jules Kounde y Alejandro Balde, sufrieron lesiones en el tendón de la corva y estarán fuera por al menos un mes, lo que altera significativamente los planes de Hansi Flick.

Flick prioriza el descanso y la recuperación tras encuentros exigentes. En lugar de regresar a casa entre partidos, el equipo se quedará a pasar la noche en Bilbao, donde jugarán contra el Athletic Club. Esta decisión evita vuelos adicionales que consumirían energía valiosa para los jugadores.

Ante la escasez en defensa, Flick debe probar nuevas fórmulas. João Cancelo, con capacidad para jugar en ambos laterales, será utilizado junto a Eric García y Gerard Martín, quienes tienen experiencia principalmente en el centro de la defensa. Además, el joven lateral izquierdo Patricio Pacífico, fichado en enero desde Defensor Sporting de Uruguay y que entrena con el primer equipo, está listo para entrar en la convocatoria. Aunque su participación en el partido será limitada, su incorporación aporta profundidad.

Estos cambios representan un desafío y a la vez una oportunidad para que los talentos emergentes se muestren en el más alto nivel. Con un calendario muy ajustado, incluyendo el primer partido de octavos de final de la Champions contra Newcastle poco después del encuentro en Bilbao, Flick se concentra en optimizar la recuperación de sus jugadores.

Para los aficionados, es un período de pruebas que pone a prueba la resiliencia y profundidad del equipo, brindando además a los jóvenes jugadores la ocasión de destacarse, factores decisivos en la búsqueda de títulos del Barcelona esta primavera.