Joan Laporta, aspirante a la reelección como presidente del Barcelona, lanzó un ataque directo contra el Real Madrid, acusándolo de controlar el Comité de Árbitros de España durante más de 70 años. Cuestionó la imparcialidad y la justicia de los arbitrajes bajo esta influencia prolongada.

Mientras la fiscalía investiga pagos del Barcelona a empresas vinculadas al ex vicepresidente del Comité de Árbitros José María Enríquez Negreira, Laporta defendió que los pagos correspondían a asesorías técnicas legales y negó cualquier acto de corrupción. Además, aseguró que el club es víctima de una campaña orquestada desde Madrid para desacreditarlo.

Laporta insinuó que el Real Madrid probablemente utilizó análisis de desempeño arbitral similares, pero sin ser cuestionados públicamente. Destacó que durante décadas la Comisión de Árbitros estuvo dirigida por miembros relacionados con el Real Madrid, lo que genera dudas sobre su neutralidad.

Mientras enfrenta esta investigación, la prioridad inmediata de Laporta es ganar las elecciones presidenciales y estabilizar las finanzas del club. Paralelamente, el Barcelona se prepara para enfrentar al Newcastle United en los octavos de final de la Champions League.

Estas declaraciones revelan la profunda división en la gestión del fútbol español y los retos que afronta el Barcelona tanto dentro como fuera del campo en medio de acusaciones e investigaciones.