La campaña 2025/26 del FC Barcelona se ha visto seriamente alterada por un contratiempo en la defensa: a finales de diciembre de 2025 el club confirmó que el central Andreas Christensen sufrió una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda durante un entrenamiento. Con un enfoque conservador de tratamiento, la ausencia podría prolongarse entre tres y cuatro meses, lo que en la práctica le deja fuera durante gran parte de la temporada.

La lesión agrava los problemas físicos crónicos de Christensen que han reducido su disponibilidad en campañas previas. Llega en un momento clave, con el equipo compitiendo en La Liga, la Liga de Campeones y la Copa del Rey, lo que aumenta la presión sobre la retaguardia.

Además, el hecho de que su contrato expire en junio de 2026 añade incertidumbre sobre su continuidad en el Camp Nou. La ausencia del danés tensiona aún más la profundidad defensiva, ya afectada por la baja continua de Ronald Araújo, y deja al entrenador Hansi Flick con opciones limitadas en el eje de la zaga.

En este análisis de datos sobre el Barça se examina cómo los perfiles defensivos pueden adaptarse a estas bajas, poniendo el foco en el papel de Gerard Marín como central zurdo y en la posible utilización de Eric García como defensa central. También se valora si será necesario reforzar la línea defensiva en el mercado de enero de 2026.

La opción de fichar un central zurdo en enero ha suscitado un intenso debate. El director deportivo Deco declaró públicamente que el club no tiene la intención de priorizar refuerzos defensivos en enero y mostró confianza en los jugadores ya disponibles para Hansi Flick, citando a Gerard Marín, Eric García y Pau Cubarsí como alternativas capaces de asumir mayor responsabilidad sin incorporaciones inmediatas.

Los datos respaldan en parte esa postura: entre los centrales de La Liga 2025/26 por volumen defensivo, Eric García y Gerard Marín destacan por sus altas cifras de acciones defensivas exitosas por 90 minutos. García, que esta temporada ha jugado en roles más retrasados, registra 8,32 acciones defensivas exitosas por 90 minutos, mientras que Marín, natural lateral utilizado como central zurdo, aporta un dato aún superior de 8,84 por 90, rindiendo por encima de muchos rivales de la competición en métricas defensivas agregadas.

Su regularidad a lo largo de un número significativo de minutos subraya su fiabilidad pese a los cambios posicionales. Aun así, la combinación de lesiones y el contrato que expira de Christensen plantea una difícil disyuntiva para la directiva: confiar en la plantilla actual o buscar refuerzos en el mercado invernal.