Un aficionado del FC Barcelona proveniente de Londres tenía la intención de asistir al partido de la Champions League entre Newcastle y Barça, pero por error se dirigió al estadio St. James Park ubicado en Exeter, a unos 550 kilómetros de distancia.

La confusión se debió a que ambos estadios, el del Newcastle y el de Exeter, comparten el mismo nombre. Al poner en el GPS solo St. James Park, el fanático siguió la ruta hacia Exeter, donde el equipo local milita en la League One, la tercera categoría del fútbol inglés.

Al enterarse de la situación, el club Exeter City le regaló una entrada para su partido contra Lincoln City. Aunque no vio el esperado duelo de Champions, pudo disfrutar de un gol de Tom Hamer al minuto 32 y de la experiencia de ver un partido en vivo.

La historia ha generado simpatía y atención, demostrando que un error puede abrir nuevas oportunidades de disfrutar el fútbol y recibir el apoyo de la afición local. El fútbol, a veces, une a los fanáticos de formas inesperadas.