Desde el inicio de la temporada, Hansi Flick ha buscado estrechar la colaboración con el Barça Atlètic, el filial del FC Barcelona. No sólo incluye a jugadores de la cantera en los entrenamientos del primer equipo, sino que también los convoca y hace participar en partidos oficiales cuando surge la necesidad.
Un caso destacado fue el de Álvaro Cortés, quien debido a las lesiones de Koundé y Baldé, jugó con el filial para mantener la forma física antes de regresar al primer equipo. Cortés incluso llevó el brazalete de capitán durante su tiempo en el campo y fue dosificado para cuidar su estado físico.
El planteamiento de Flick consiste en preparar a los jóvenes para que el salto a la primera plantilla no sea brusco ni en lo físico ni en lo táctico. La comunicación constante con el entrenador del Barça Atlètic, Júlio Belleti, facilita la coordinación y el seguimiento de los jugadores.
Este enfoque supone un avance importante para el Barcelona en la formación y promoción de talentos internos, permitiendo responder con eficacia a las lesiones y mantener un alto nivel competitivo al disponer de jugadores preparados para dar el salto cuando sea necesario.