Desde que Deco asumió la dirección deportiva del FC Barcelona en agosto de 2023, una de sus prioridades ha sido garantizar la continuidad de los jugadores estratégicos que configuran el equipo de Hansi Flick. En un contexto de limitaciones económicas y la necesidad de construir un conjunto competitivo a medio y largo plazo, la política de renovaciones se ha convertido en un pilar fundamental.

El club ha firmado contratos a largo plazo con Lamine Yamal (hasta 2031), Pedri (hasta 2030), Gavi (hasta 2030), Pau Cubarsí (hasta 2029), Ronald Araujo (hasta 2031), Raphinha (hasta 2028) y Fermín López (hasta 2031). El único caso pendiente es Ferran Torres, cuyo contrato finaliza en 2027.

Ferran Torres recibe ofertas de varios equipos, entre ellos el PSG, que ha iniciado negociaciones para incorporarlo este verano, y potencialmente el Atlético de Madrid en un futuro. Las conversaciones están avanzadas aunque sin acuerdo inmediato, y el club sigue evaluando opciones.

Se prestó especial atención a la renovación de Yamal, considerado uno de los mayores talentos mundiales, y Pedri, quien pese a las lesiones sufridas sigue siendo pieza clave en la confianza del club por su calidad y liderazgo. Gavi, formado en La Masia, también renovó su compromiso, consolidándose como una pieza esencial en el centro del campo.

Pau Cubarsí, que irrumpió con madurez y gran proyección como defensor, consiguió la ampliación para evitar el interés de grandes clubes europeos.

Ronald Araujo, uno de los mejores defensores de LaLiga y líder en el vestuario, renovó para afianzar la estabilidad defensiva imprescindible en las próximas temporadas. Fermín López, destacado por su crecimiento deportivo y compromiso, también amplió su contrato a largo plazo.

En el apartado ofensivo, Raphinha extendió su vínculo tras convertirse en uno de los jugadores más decisivos, reforzando la confianza mutua.

Además, Deco promovió la continuidad de jóvenes talentos formados en La Masia como Marc Bernal y Gerard Martín, subrayando la importancia del desarrollo interno.

Estas renovaciones se ajustan a la regla financiera 1:1 de LaLiga y a las normas de Financial Fair Play, lo que permite al club mantener la estabilidad económica y deportiva. Esta estrategia garantiza la competitividad del Barcelona sin comprometer los límites financieros y sustenta el proyecto a futuro.