El Newcastle de Eddie Howe mezcla un fútbol asociativo con tradicional verticalidad inglesa, apostando por la velocidad en las bandas con jugadores como Harvey Barnes y Elanga. A pesar de la baja de Bruno Guimaraes por lesión, el equipo mantiene en el medio a piezas claves como Sandro Tonali y Joelinton, que marcan el ritmo del partido y lideran las transiciones.

Una novedad reciente es el cambio en la portería, con Aaron Ramsdale tomando el lugar de Nick Pope. Ramsdale se caracteriza por su confianza con el balón en los pies, lo que modifica la manera de construir el juego desde atrás y aporta un matiz diferente al planteamiento defensivo del equipo.

También destaca la reconversión del alemán Nick Woltemade de delantero a mediocampista, lo que potencia el juego aéreo, especialmente junto al central Dan Burn y con la precisión en los balones parados del brasileño Kieran Trippier.

Para el Barça de Hansi Flick, será un duro examen. Newcastle presenta una ofensiva rápida y fuerte en juego aéreo, lo que exige una defensa vigilante tanto en el suelo como en las segundas jugadas.

Conocer en profundidad estas características permitirá al Barça diseñar una estrategia defensiva eficaz para controlar las amenazas de Newcastle y aumentar sus opciones de éxito en el encuentro.