Barcelona ha presentado quejas formales ante la UEFA relativas al arbitraje durante la eliminatoria de cuartos de final frente al Atlético de Madrid en la Champions League. El club destacó varias situaciones en las que el criterio arbitral y el VAR mostraron inconsistencias.
Uno de los puntos más polémicos fue un penalti claro por mano de Pubill, jugador del Barcelona, en el partido de ida en el Spotify Camp Nou, que no fue sancionado. Hechos similares en encuentros recientes de semifinales, con equipos como Arsenal y PSG, sí fueron castigados penalmente.
Asimismo, Barcelona criticó la falta de intervención del VAR en sus encuentros, en contraste con la participación activa del videoarbitraje en otros partidos. Por ejemplo, en la semifinal Atlético-Arsenal, el VAR instó a señalar un penalti, situación que no se replicó en los encuentros del Barça.
La existencia de criterios arbitrales distintos plantea dudas sobre la integridad competitiva del torneo. Para Barcelona, esto afecta no solo la justicia deportiva sino también las decisiones tácticas y la gestión del equipo frente a posibles decisiones desfavorables en partidos decisivos.
En consecuencia, la queja de Barcelona subraya la necesidad de mejorar la consistencia del VAR, enviando un mensaje a la comunidad futbolística sobre la importancia de mantener estándares uniformes para garantizar la credibilidad del torneo y la confianza de los equipos.