Las negociaciones entre Barcelona y Atlético de Madrid por el traspaso de Julián Álvarez avanzan con signos claros de progreso.

El interés de los catalanes se reavivó luego de que Álvarez expresara públicamente su deseo de abandonar la capital española para cumplir su sueño en el Camp Nou. A pesar de que el Atlético se mantiene firme en exigir la cláusula de rescisión de €500 millones, Barcelona no se rinde y está listo para presentar una nueva oferta tras el Mundial.

El monto potencial de la propuesta rondaría los €130 millones, y el club confía en poder afrontar esta inversión. El impulso público de Álvarez es visto como una palanca clave para entrar en conversaciones más serias.

De todas formas, para costear una operación de esta magnitud, Barcelona necesitaría realizar ventas de jugadores dada su delicada situación financiera. Se espera que Ansu Fati se traslade al Mónaco con una opción de compra de €11 millones, y Marc Casado podría ser vendido por aproximadamente €25 millones.

El fortalecimiento defensivo sigue siendo una prioridad, aunque el club desistió de fichar a Marc Cucurella, puesto que primero tendría que salir Alejandro Baldé.