Rafa Yuste desempeñó el cargo de presidente interino del FC Barcelona durante 141 días, liderando un periodo de transición clave entre mandatos presidenciales. Su gestión comenzó el 9 de febrero de 2026, tras la dimisión de Joan Laporta y nueve directivos que renunciaron para presentarse a las elecciones del 15 de marzo. Yuste estuvo al frente del club durante cuatro meses y medio, en un contexto marcado tanto por logros deportivos como por desafíos institucionales.

Durante este tiempo, el Barcelona conquistó ocho títulos importantes en todas sus secciones deportivas: fútbol masculino y femenino, balonmano y fútbol sala. Estos éxitos incluyen ligas en fútbol, balonmano y fútbol sala, además de máximas competiciones como la Liga de Campeones femenina y de balonmano, así como copas femeninas en fútbol y balonmano. En promedio, el club ganó un título cada 17 días, reflejando un notable estatus de excelencia.

Yuste mantuvo una conducta institucional y discreta, evitando inmiscuirse en la campaña electoral, pero mostrando total compromiso con el club. Una de las señas de identidad de su presidencia fue la defensa enérgica y pública de los intereses del Barcelona ante decisiones arbitrales controvertidas y la constante confrontación con el Real Madrid por el ‘caso Negreira’. Presentó quejas oficiales ante la RFEF, el VAR y la UEFA protestando por errores arbitrales que afectaron los resultados, en particular durante los cuartos de final de la Liga de Campeones.

Importante también fue su respuesta contundente a las acusaciones de Florentino Pérez sobre corrupción vinculada al Barcelona, calificándolas como una ‘cortina de humo’ y falsedades. Afirmó la determinación del club de defender su honor en los tribunales, dejando claro que la reputación del Barça no será manchada por denuncias infundadas.

En el ámbito de infraestructuras, su administración logró la licencia 1C para reabrir la tribuna Gol Nord del Spotify Camp Nou, aumentando la capacidad de 45.401 a 62.652 espectadores. También se autorizó el regreso de la Grada d’Animació, emblemática zona de animación, en el nuevo Gol 1957 del Gol Sud, con el objetivo de mejorar la atmósfera durante los partidos.

Institucionalmente, Yuste garantizó la estabilidad durante el proceso electoral y actuó como anfitrión en eventos clave, siempre al lado del presidente electo Laporta. Participó en la renovación del contrato del entrenador Hansi Flick, en la presentación de fichajes como Anthony Gordon y en la celebración de los triunfos del club más allá del fútbol.

En lo personal, Yuste, amigo de la infancia de Laporta, mostró una faceta más desenfadada y carismática, destacando su interpretación apasionada del himno del club durante la celebración de la Liga de Campeones femenina, sorprendiendo gratamente a todos. Esta faceta humana se combinó con una gestión profesional rigurosa y compromiso con los valores azulgranas.

Tras el fin de su mandato interino, Yuste regresará a su puesto de vicepresidente deportivo, uno de los cargos más valorados dentro de la estructura del club, lo que reafirma la confianza de Laporta y la importancia de la continuidad en la dirección del Barcelona.

Su presidencia, una mezcla de triunfos importantes y defensa institucional firme, escribe un capítulo intenso en la historia de la gestión de uno de los clubes más emblemáticos del fútbol mundial.