Ansu Fati es oficialmente jugador del AS Mónaco tras abandonar el FC Barcelona después de seis temporadas y 123 partidos oficiales con el primer equipo. La transferencia de 11 millones de euros incluye un porcentaje para el Barça en una futura venta, asegurando ingresos adicionales para el club. Esta operación es clave para que Barcelona cumpla con las normas de fair play financiero al liberar una significativa masa salarial correspondiente a un contrato vigente hasta 2028.
El delantero llegó a La Masía con 10 años y debutó en agosto de 2019 con apenas 16 años y 293 días, convirtiéndose en el segundo jugador más joven en debutar en LaLiga con el Barça y estableciendo récords como el más joven en marcar en la Champions League y con la selección española. Sin embargo, su prometedora carrera se vio truncada por varias lesiones graves, especialmente una fractura de rodilla en noviembre de 2020, que lo dejó casi dos años fuera y con múltiples recaídas.
La temporada 2022-23 fue su etapa más estable en el Barça, aunque no logró consolidarse como titular indiscutible debido a la competencia y sus altibajos físicos. En la campaña siguiente, fue cedido al Brighton, donde disputó 27 partidos, anotó 4 goles y dio 1 asistencia, sin lograr despegar plenamente. Su regreso al Barcelona en 2024-25 fue limitado a solo 11 encuentros bajo la dirección de Hansi Flick. El fichaje por el Mónaco le ha dado finalmente la estabilidad que buscaba: en la presente temporada ha participado en 30 partidos oficiales de Ligue 1, Champions y Copa de Francia, sumando 12 goles y recuperando la confianza perdida.
Para el club azulgrana, la venta ha liberado aproximadamente 17,2 millones de euros brutos en masa salarial por las dos temporadas restantes del contrato del jugador. Sumado al ingreso por traspaso, esta operación permite al Barça cumplir con el límite salarial 1:1 que regirá desde el 1 de julio. Además, se añade la reciente salida de Robert Lewandowski al Chicago Fire, reforzando la estrategia económica del club.
En el aspecto humano, Gavi expresó públicamente su despedida a Fati, calificándolo de "siempre uno de los míos" y remarcando la amistad y apoyo mutuo durante los momentos difíciles, sobre todo las lesiones.
Con 23 años, Ansu Fati inicia una nueva etapa en el fútbol francés, liberado de la sombra de lesiones y la presión que vivió en Barcelona. Esta oportunidad le brinda el tiempo y la confianza para intentar desarrollar plenamente su carrera, que durante años captó grandes expectativas.