Uri Rosell fue uno de los primeros talentos formados en La Masia que a una edad temprana decidió marcharse a la MLS, cuando esta liga aún era vista como destino para jugadores en el ocaso de su carrera. A sus 19 años, su decisión fue considerada una locura por muchos.
Aceptó la oferta de Kansas City para convertirse en pieza clave de un proyecto prometedor, con la intención de aprender inglés y vivir una experiencia diferente. En seis meses ganó la MLS, convirtiéndose en el primer español en lograrlo. Después regresó a Europa y jugó en el Sporting de Lisboa, participando en la Champions League.
Tras el retiro, Rosell explica la importancia de formarse y prepararse para la vida post-fútbol. Descarta la carrera de entrenador, señalando que ese rol exige una pasión extrema por el juego, algo que él no siente.
Considera que los jugadores de La Masia deben tener una perspectiva realista sobre sus opciones y estar abiertos a caminos alternativos. Hoy en día, la MLS ha dejado de ser una liga de retiros y se ha convertido en un campeonato en crecimiento, potenciado tras la llegada de Messi.
Para Rosell, triunfar no significa solo llegar al primer equipo del Barça. Su trayectoria prueba que el crecimiento y el éxito pueden darse fuera del club, ofreciendo nuevas vías para las carreras futbolísticas.