El director deportivo de Barcelona, Deco, muestra reticencias para ofrecer un nuevo contrato a Ferran Torres debido a limitaciones financieras vinculadas a una cláusula oculta en su traspaso desde Manchester City. Según reportes de medios españoles, esta cláusula ha llevado al club a replantear el futuro a largo plazo del delantero español.
Torres llegó a Barcelona en enero de 2022 por una tarifa inicial de 55 millones de euros más 10 millones en complementos por rendimiento. Sin embargo, el club tendría que pagar entre 7 y 8 millones de euros adicionales al Manchester City si acuerda una extensión formal con el jugador, elevando el costo total de la operación a alrededor de 73 millones de euros.
Esta dificultad financiera ha provocado que los dirigentes consideren cautelosamente la renovación del contrato de Torres, quien sigue siendo una pieza importante pero no titular indiscutible bajo la dirección de Hansi Flick. En el club creen que vender a Torres este verano es una opción más sensata desde el punto de vista financiero, evitando el pago adicional y asegurando una buena tarifa de transferencia antes de que el jugador pueda marcharse libre al término de su contrato.
Mientras tanto, Paris Saint-Germain surge como un destino potencial para Torres. El equipo francés monitorea la situación y busca refuerzos ofensivos. Se informa que Torres habría dado luz verde a un posible traslado al Parc des Princes, especialmente porque la llegada de otros jugadores al Barcelona podría reducir sus minutos en el próximo curso.
La temporada pasada, Torres contribuyó significativamente al ataque azulgrana con 24 participaciones en goles (21 goles y 3 asistencias) en 49 partidos. Destacó por su versatilidad al jugar como delantero centro en 38 encuentros, más allá de su posición natural de extremo.
En el Mundial actual, Torres ha sido mayormente suplente de impacto para España, comenzando solo un partido contra Cabo Verde y proporcionando la asistencia para el gol de la victoria contra Portugal en octavos de final.