Tommy Marqués vivió el momento que todo canterano del Barça desea: debutar en el Camp Nou con el primer equipo. Entró por Fermín López cuando faltaban seis minutos para el final en el partido contra el Mallorca, después del tercer gol de Bernal, cerrando así una trayectoria que empezó cuando era niño.

Llegó a La Masia procedente del Europa con ocho años y, ya con diecinueve, consumó su estreno en partido oficial. Su crecimiento no fue lineal: sufrió problemas físicos tras una etapa de estirón y una grave lesión de rodilla que ralentizaron su avance. A pesar de ello, el club mantuvo la confianza y lo cedió a la Damm en su primer año juvenil, donde recuperó sensaciones y la pasión por el fútbol, lo que le permitió regresar al Barça antes de lo previsto, a media temporada.

Al finalizar su etapa juvenil, el club le renovó en abril de 2025 por tres temporadas, hasta el 30 de junio de 2028. Esta temporada ha ido consolidándose en el Barcelona Atlètic y ha respondido a la confianza del club.

Desde la dirección deportiva, Deco y Bojan detectaron en Marqués un futbolista distinto con buena presencia y lo recomendaron a Hansi Flick. El entrenador alemán, afín al estilo de De Jong, valoró su juego y lo incorporó a los entrenamientos con el primer equipo.

Flick llevaba tiempo buscando el momento para premiar su compromiso y adaptación. Estuvo a punto de hacerlo en el partido de Albacete, pero las circunstancias del encuentro y la lesión de Araujo a quince minutos del final impidieron que saltara al césped esa noche. Contra el Mallorca llegó su oportunidad oficial y el jugador respondió, mientras el entrenador dejó claro que tiene opciones reales de formar parte de la plantilla la próxima temporada.

Familia de Tommy Marqués en el Camp Nou y ambiente tras el debut
Familia de Tommy Marqués en el Camp Nou y ambiente tras el debut

El debut fue también un día especial para su familia. Su madre y una de sus dos hermanas presenciaron el partido desde la grada del Camp Nou, mientras que su padre y la otra hermana no pudieron asistir por motivos de trabajo. Su padre, Quim Marqués, regenta el restaurante Piropo en el barrio de Gràcia, con una propuesta inspirada en los platos de los años 80; una de las hermanas de Tommy también colabora en el local. Quim tiene una trayectoria reconocida en Barcelona, habiendo trabajado en recuperar el sabor tradicional de la paella en sitios como Suquet de l'Almirall y liderado proyectos como Pepa Tomate y Santa Magdalena.

Fuera del terreno de juego, Tommy mantiene un carácter tranquilo y valores familiares que se reflejan en su enfoque profesional. Este año ha empezado a estudiar CAFD, lo que demuestra que mantiene los pies en la tierra pese a que Flick le haya abierto las puertas del primer equipo y haya señalado su posible salto la próxima temporada. En el club insisten en que Marqués es un producto de La Masia trabajado con paciencia y que ahora demuestra un potencial muy sólido.