Roony, fichado por Barcelona en el verano de 2025 como uno de los tres nuevos refuerzos, ha tenido una temporada bastante complicada en el club.

Sus oportunidades han sido mínimas debido al extraordinario rendimiento de Lamine Yamal, quien se ha consolidado como una pieza clave del equipo. Roony acumuló solo 870 minutos en todas las competiciones, siendo titular en únicamente 10 encuentros, el registro más bajo del equipo salvo por jugadores con lesiones prolongadas.

A esta situación se sumó la ausencia en la convocatoria de Suecia para el próximo Mundial, lo que supuso un duro golpe y un reflejo de su presente estado de forma.

Qué significa esto

En primer lugar, la competencia con Lamine Yamal se ha mostrado infranqueable para Roony. Yamal no solo es una estrella emergente, sino que ha demostrado una constante eficacia que limita las posibilidades del inglés para obtener minutos como titular.

En segundo lugar, la no inclusión en el equipo nacional destaca la temporada poco favorable de Roony a nivel internacional. Mientras que los jugadores de Barcelona suelen tener presencia en grandes torneos, él quedó fuera, lo que podría afectar su moral y futuro en el club.

Por último, para Barcelona esta situación es un aviso para reconsiderar la plantilla. Las restricciones financieras y las altas aspiraciones requieren un aprovechamiento máximo de los recursos, por lo que, si Roony no logra mejorar su impacto, podría ser objeto de salida o cesión para abrir espacio a otros talentos.

A pesar de todo, Roony formó parte del equipo que conquistó LaLiga y la Supercopa de España, aunque su papel fue reducido. En los próximos meses se definirá si podrá superar la dura competencia o si el club buscará otras opciones para reforzar el ataque, lo que influirá en la estructura y esquema táctico del Barcelona para la próxima temporada.