Wojciech Szczesny, experimentado guardameta que llegó al Barcelona en otoño de 2024, ha hablado abiertamente sobre su nueva etapa profesional. Aunque inicialmente se había retirado, considera que aceptar la oferta del club catalán fue una «gran locura», de la que no se arrepiente.
Szczesny reconoce que con la edad mantener la forma física y mental es cada vez más difícil. Afirma: «Cada mañana me cuesta más levantarme y cada sesión de entrenamiento es más dura. Requiere más energía mental y siento que el cuerpo me pide más esfuerzo». Aun así, se siente satisfecho con su estado: «Intento levantarme cada día, ir a entrenar y darlo todo. Después del entrenamiento pienso: todavía puedo hacerlo».
Con 36 años, sabe que su papel principal es el de suplente de jóvenes porteros como Joan García. Entre sus compañeros más jóvenes, se siente como el «Wojciech mayor», recibiendo energía y vitalidad propia de la juventud.
Uno de los momentos más intensos para Szczesny fue la semifinal de Champions League contra el Inter. A pesar de la derrota, sintió un orgullo inmenso por el equipo y comprendió que «los trofeos no son lo más importante en el fútbol».
Szczesny regresó de su retirada exclusivamente para unirse al Barcelona, club al que admira profundamente. Su contrato inicial de una temporada fue ampliado en verano de 2025 hasta 2027, demostrando que el club confía en su profesionalismo y liderazgo.
Durante la temporada 2025/26 jugó 12 partidos, principalmente por la lesión de Joan García, encajó 21 goles y logró 14 porterías a cero, destacando su importancia como guardameta suplente fiable.
La experiencia de Szczesny en Barcelona refleja a un atleta maduro que aceptó el desafío pese a la edad y las dificultades, aportando tanto dentro como fuera del campo.