Raphinha fue el primer jugador del Barcelona en entrar en escena en el Mundial de 2026, siendo titular con Brasil en el empate contra Marruecos en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. La selección brasileña, dirigida por Carlo Ancelotti, mostró un rendimiento apagado durante el encuentro.
En el partido, Raphinha generó una ocasión clara en la segunda mitad, pero su disparo fue detenido por el portero marroquí Bono. La prensa brasileña valoró su actuación como discreta, señalando poca influencia ofensiva y dificultades para conectarse con el juego colectivo. No obstante, la mayoría de los análisis coinciden en que el empate se debió más a problemas estructurales del equipo que a un mal rendimiento individual del extremo.
Brasil evitó la derrota gracias al gol de Vinicius Júnior. En UOL comentaron que Brasil estuvo desconectado y superado en el primer tiempo, criticando algunas decisiones tácticas de Ancelotti, especialmente la ubicación de Raphinha en una posición más centrada. Pese a ello, las críticas mayores fueron hacia errores colectivos como un mediocampo dominado y fallos defensivos, antes que a errores individuales.
Para el Barcelona, la participación de Raphinha en la selección representa carga adicional pero también una valiosa experiencia internacional. El cuerpo técnico brasileño buscará ajustar su esquema para aprovechar mejor las cualidades del jugador en los próximos compromisos.