El exdelantero del Barcelona Maxi López recordó los inicios de la carrera de Lionel Messi, revelando que incluso Ronaldinho, en la cúspide de su carrera, reconocía la superioridad del joven argentino. Durante la temporada 2005-06, cuando López se sumó al primer equipo, Ronaldinho admitió abiertamente que Messi estaba destinado a superar su nivel.
López explicó que el Messi de 16 años impresionó a los veteranos con su velocidad y resistencia física, capaces de competir con jugadores mucho mayores. Los miembros experimentados del vestuario se dieron cuenta de que presenciaban el nacimiento de un fenómeno del fútbol. Ronaldinho llegó a decir: “este chico es mejor que yo”, resaltando el talento excepcional de Messi.
Más allá de su habilidad futbolística, López recordó a Messi como un joven tímido pero sociable, un contraste con la imagen habitual de genio reservado. Con el tiempo, Messi se convirtió en líder del equipo y una de las grandes leyendas del deporte.
Este testimonio subraya que el legado del Barcelona no solo se construyó con tácticas, sino también reconociendo y desarrollando talentos extraordinarios. La admisión de Ronaldinho refuerza el estatus legendario de Messi y ofrece a los aficionados una perspectiva más profunda sobre los altos estándares y la identidad del club. También evidencia cómo los talentos jóvenes impactan en la imagen del equipo mucho antes de alcanzar su máximo nivel.