El Barcelona ha seguido de cerca a Julián Álvarez, considerándolo una solución ideal para el ataque a largo plazo mientras el club se prepara para la etapa post Robert Lewandowski. El trabajo, movimiento y capacidad goleadora del argentino encajan con el estilo que Hansi Flick quiere implementar.
Sin embargo, el Atlético de Madrid, club actual de Álvarez, exige unos 100 millones de euros y no quiere desprenderse fácilmente de una de sus figuras clave. Además, ahora el París Saint-Germain ha entrado en la puja. Según informes, el interés de PSG surge por petición directa de su técnico Luis Enrique, y la mejor posición financiera del club francés los coloca como un rival serio que puede afrontar la cifra requerida.
Con la llegada de PSG a la competencia, lo que parecía una oportunidad clara para el Barcelona se convierte en una dura batalla por el jugador. Conseguir a Álvarez será fundamental para reformar la delantera azulgrana en las próximas temporadas.