Por primera vez, Pere Romeu se sentará en el banquillo del Barcelona en un Clásico en el Spotify Camp Nou, tras haber asistido anteriormente como analista. A pesar de la importancia histórica del duelo, Romeu insiste en que los jugadores deben evitar la sobreactivación emocional y concentrarse en las necesidades específicas del equipo.

Señala que un exceso de motivación puede distraer de la lectura adecuada del partido. La prioridad debe ser hacer el juego que requiere el equipo, controlando el balón y frustrando al rival más que dejarse llevar por la euforia.

Analizó las últimas estrategias del Real Madrid, que ha alternado entre presión alta y repliegue defensivo, y espera que el equipo rival use un juego presionante en el Camp Nou. Barcelona necesitará calma y buen manejo del balón para contrarrestar esto.

El encuentro con Hansi Flick, entrenador de Alemania, mostró la disposición de Romeu a intercambiar impresiones, y destacó el partido 500 de Alexia, un símbolo de estabilidad y fortaleza del equipo femenino.

Este planteamiento ayuda a reducir la presión y expectativas desmesuradas, centrando la atención en la calidad del juego. Es una oportunidad para que Barcelona demuestre profesionalidad en un partido tan cargado de tensión.