En los últimos partidos, el Barcelona ha confiado los penales a jugadores distintos a Robert Lewandowski, quien antes era el encargado principal. Ante el Sevilla y el Newcastle, el brasileño Raphinha y el joven Lamine Yamal asumieron la responsabilidad, aunque el polaco estuviera en el campo.

Desde que falló un penalti contra el Atlético en diciembre, Lewandowski no ha ejecutado ningún lanzamiento desde el punto penal. En su lugar, Yamal y Raphinha han alternado los penales, con el Barcelona convirtiendo 11 de 14 durante la temporada.

Los dos goles recientes de Lewandowski en la vuelta de octavos ante el Newcastle podrían aumentar su confianza y motivar su retorno como lanzador principal. Sin embargo, el entrenador Hansi Flick y el equipo siguen apostando por los jugadores más jóvenes para estas situaciones clave.

Este cambio refleja una tendencia de ajustes en los roles dentro del equipo, lo que afecta decisiones tácticas y la psicología de los jugadores. Para el Barcelona, representa un desafío mantener la estabilidad y efectividad en momentos cruciales pese a los cambios internos de liderazgo.