En medio de las elecciones presidenciales del FC Barcelona, Joan Laporta criticó duramente a su rival Victor Fons, acusándolo de intentar desestabilizar al club durante la temporada.

Laporta afirmó que la campaña de Fons se basa en "mentiras" y "demagogia", buscando minar la autoridad de la actual dirección, incluyendo al director deportivo Deco y al entrenador Hansi Flick. Destacó que el equipo y el cuerpo directivo merecen respeto y que deben trabajar sin presiones externas.

Fons ha criticado repetidamente la gestión deportiva del club, lo que generó la defensa de Laporta a su junta directiva y logros. También mencionó que la denuncia por corrupción contra él fue desestimada por el Tribunal Nacional.

Las elecciones del 15 de marzo se han convertido en una dura batalla con ataques cruzados y disputas legales. Laporta considera que desestabilizar al club en plena temporada es un error grave y muestra la falta de carácter de su adversario.

Este conflicto refleja profundas divisiones dentro del Barcelona, que pueden complicar el entorno deportivo y administrativo. La votación decidirá si los candidatos pueden llegar a un acuerdo o si las tensiones agravarán los retos del club.